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IoT. Predicciones y tendencias 2020: todo seguirá igual

<strong>Tiempo estimado de lectura: </strong> 5 minutos

IoT, internet of things o internet de las cosas, se define como el conjunto de dispositivos que pueden ser cotidianos o no (“las cosas”), conectados entre sí a través de internet. Estos dispositivos, pueden ir desde electrodomésticos como cafeteras, frigoríficos, televisores y hornos, hasta coches, ciudades conectadas, calefacción, alarma o relojes. El objetivo es que estas cosas conectadas, mediante la obtención y el tratamiento de los datos, mejoren y/o faciliten la vida de las personas, y sobre todo que generen nuevas oportunidades de negocio.

El IoT pretende transformarlo todo, desde los dispositivos que todo usamos a diario hasta las aplicaciones industriales de las grandes empresas. ¿Estamos preparados para este impacto?

Un vistazo al futuro nos dice que habrá 50 mil millones de dispositivos conectados a Internet para 2020.

Si tuviésemos ordenadores que fuesen capaces de saber todo lo que pudiese saberse de cualquier cosa –usando datos recolectados sin intervención humana– seríamos capaces de hacer seguimiento detallado de todo, y poder reducir de forma importante los costes y malos usos. Sabríamos cuando las cosas necesitan ser reparadas, cambiadas o recuperadas, incluso si están frescas o pasadas de fecha. El Internet de las Cosas tiene el potencial de cambiar el mundo como ya lo hizo Internet. O incluso más.

Kevin Ashton , Profesor del MIT

¿Es el momento?

El término IoT es usado por primera vez en 1999 por Kevin Ashton. En aquel entonces, yo trabajaba en un proyecto IoT y ni siquiera lo sabía. Era un startup dedicada al marketing de proximidad. El proyecto principal en el que participaba tenía muchos de los ingredientes de los que consta hoy día un proyecto IoT, claro que todo un poco más rudimentario: dispositivo embebido, conexión, procesamiento de datos, análisis predictivo, etc. Ese proyecto, aunque salió adelante, no llegó a buen término, parece que no era el momento entonces, pero ¿lo es ahora?.

En cada blog o artículo que leo dicen que sí, que ahora estamos en el justo momento, hablan de las tendencias y las predicciones para los próximos años. Yo sin embargo pienso, ojalá me equivoque, que todo seguirá igual, al menos en España y al menos en los dos próximos años en lo que a negocios e industria se refiere.

¿Por qué?

  • Puede que aún no haya profesionales preparados para tanta demanda tecnológica. Porque los buenos, estarán ocupados resolviendo asuntos para los clientes. Por no decir, que normalmente, en una empresa, el tiempo dedicado a formación y a i+d, es mínimo. Con lo cual, hasta que no lleguen proyectos de este tipo, no les tocará a los profesionales aprender y lidiar con tan novedosa tecnología. Y esto es la pescadilla que se muerde la cola, el cliente espera tener gente cualificada, los desarrolladores aprenden mientras desarrollan y lo de siempre, los proyectos saldrán, pero con retrasos, o no serán todo lo que el cliente espera.
  • Tampoco la cobertura de datos disponible hoy día ayuda. Aun hay zonas con 3G, el 4G puede que en algunos casos no sea suficiente, y para el 5G aun hay que esperar. Está claro que el despliegue de las redes 5G hará que proliferen aplicaciones IoT sobre todo de alta gama que requieran de una buena conexión, aplicaciones de inteligencia artificial, realidad virtual o aumentada, machine learning….
  • Porque aún, no hay cultura de IoT. La gente es reacia a fiarse de los nuevo, y más aún cuando por todos lados nos hablan de seguridad y vulnerabilidades de los dispositivos. Hoy día, queda gente todavía que no se atreve a dar su tarjeta de crédito para comprar. Por tanto, la implantación de todo lo relacionado con IoT, creo que irá dándose poco a poco. Y es poco a poco, como iremos tomando consciencia de todo esto, e iremos creando por nosotros mismos, esa cultura necesaria para convivir con las cosas, como se necesitó en su momento para el comercio electrónico. No es que vayan a hacer falta muchos años para esto, pero sí un pequeño proceso de adaptación. Un proceso en el que estemos más familiarizados con los términos como computación perimetral, ia, machine learning, gateways…
  • Es un sector inmaduro, el mercado es muy dinámico y tanto la tecnología como los escenarios de uso están en constante evolución. Todavía las empresas están investigando cómo aprovechar el poder de IoT, puede que algunas ya tengan infinidad de datos, pero la explotación de estos datos es lo crucial. Tampoco hay definición estandarizada de lo que es IoT, hay muchas opciones de conectividad (Cellular IoT, wifi, LPWAN, Bluetooth…), muchas plataformas en un mercado tan temprano. Todo esto a mí como cliente podría hacerme dudar.

Concreta

El concepto de IoT es muy amplio, por ello en la concreción podría estar la clave.

Entiende que la mayoría de los clientes no son de la industria tecnológica (fabricación, transporte, suministros, son donde encontramos un alto porcentaje de despliegue de dispositivos), así que muchos de ellos nunca habrán oído hablar de IoT. Por ello, no se van a dejar embaucar por el término en sí mismo. En lugar de esto, podría ser mejor hablar sobre las posibilidades y las soluciones a los problemas, que esta tecnología puede aportar en su negocio, y no de la tecnología IoT en general que tanto abarca. Si tratara de vender un proyecto IoT, me centraría en el área de negocio y la solución, y le hablaría por ejemplo de : una solución para controlar y gestionar toda una flota de vehículos conectados, que obtienen las mejores rutas, previene atascos y con ello retrasos. Que te va a proporcionar información de la ubicación de cada vehículo, del estado de esos vehículos, de su combustible, de su mecánica y electrónica en general. Que podrás controlar la cadena de frio de los alimentos que esta flota transporta, obtener información sobre el conductor, sus paradas, sus descansos… en fin minimización de costos operativos y maximización de productividad.

Pero, ¿cómo se afronta un proyecto IoT y en qué nos podría beneficiar?

Una estrategia para introducir IoT en las empresas y un marco de uso,  puede ser vital. Para afrontar un proyecto de IoT, se necesita cambiar el chip en la forma de pensar. Principalmente creatividad apoyada con el design thinking. Se necesita también pensar en el medio-largo plazo y por supuesto se necesita tiempo. El problema aquí viene en que, ni suele haber tiempo, ni se suele pensar más allá del corto plazo, ni hay cambio de mentalidad. Como ya dijimos en un anterior post, la transformación digital empieza por las personas, y sin los perfiles correctos y sin los procesos adecuados, las tecnologías más innovadoras no nos servirán de mucho. Una buena estrategia de IOT diseñada gradualmente, no es sólo vital, si no que en el medio plazo podría hacer más eficiente al negocio y aportarle valor real.  IoT  puede transformar un modelo de negocio.

El IoT puede servirte para manejar un sinfín de datos sobre tu producto o tu negocio desde un panel. Podrás detectar tendencias y patrones, controlar una flota de vehículos, detectar si tus productos sufrieron golpes en un transporte, detectar el desgaste de piezas, controlar el funcionamiento de máquinas en tiempo real y notificar cuando se detecte algún comportamiento inusual, obtener predicciones sobre el estado futuro de los equipos e incluso predecir fallas potenciales de las máquinas y errores del sistema… todo esto mediante la combinación de  datos de sensores con información del negocio.

Interpretación de los datos

La extracción y unificación de todos estos datos, nos permitirá obtener conclusiones determinantes en los procesos, y con ello la posibilidad de tomar decisiones proactivas y predictivas.  Pero hay algo muy importante aquí, que es el correcto análisis de todos estos datos. Y para este análisis de los datos procedentes de los sensores es conveniente tener clara una estrategia de big data. El uso efectivo de estos datos podrá darnos una gran ventaja competitiva. Los grandes volúmenes de datos que se van a producir, hay que almacenarlos, analizarlos y darles sentido. Y es aquí donde entra Leonardo, el cual posibilitará la combinación de todas estas tecnologías emergentes como iot, blockchain, big data o machine learning, todo integrado en una plataforma en la nube como SCP y con la posibilidad de ejecutarse en los tres principales proveedores de infraestructura de nube pública: AWS, Microsoft Azure y Google.

Toda esta digitalización es el paso hacia la industria 4.0, la cual combina personas, cosas y procesos. Y todo esto visto en su conjunto desde SAP Cloud Platform, podría proporcionar un rápido desarrollo de soluciones y aprovechamiento del resto de tecnologías desde la misma.

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2 comments

  • Pablo
    / Responder

    Hola, Kevin Ashton uso el termino IoT por primera vez en 1999.
    Saludos
    Pablo

  • Juan Carlos Orta
    / Responder

    Gracias Pablo, lo corregimos. Un saludo

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